2 ene. 2014

El lobo de ojos de jade

Por fin hemos cambiado de año y ya sólo nos queda la vorágine de los reyes magos antes de volver a la rutina (aunque servidor no se ha librado de tener que trabajar estos días).

Desde que era pequeño en mi familia es muy raro cenar en casa en Nochevieja, siempre vamos a algún restaurante o algún hotel a cenar en la última noche del año y en esta ocasión hemos seguido perpetuando esa tradición no escrita. Este año cenamos en un hotel por el que paso siempre para ir al trabajo. Mi prima Elia estaba encantada con que fuera el hotel donde suelen alojar a los del programa de los tronistas (lo llego a saber y elijo otro hotel). Tan sibarita para algunas cosas y tan choni para otras...

Media hora antes de tener que salir de casa todavía estaba saliendo de la ducha y como siempre que voy con prisas o no sé que ponerme acabé tirando de lo más discreto y básico que tengo en el armario. Como no puedo ni con los pantalones de traje ni con los zapatos de vestir me puse unos vaqueros negros y unas botas y por arriba camisa, americana y abrigo negros también pero para no parecer el empleado de una funeraria me puse una corbata plateada. Claro que ir de blanco y negro para esta ocasiones me parece tan de camarero... Ah, y unos boxer ajedrezados que eso de la ropa interior roja en esa noche me parece una catetada tan grande como lo de ponerse la vela verde en el Whatsapp.

Para cenar éramos mi abuela, mi ya mencionada prima, mi primo Luis y mi primo Julio y su mujer y nos pusieron justo en la mesa del centro y nos encontramos con una familia que había sido vecina nuestra años ha. Aunque sólo me acordaba de la hija pequeña porque es la que era de mi edad. Precisamente cuando nos estábamos saludando su hermano dijo de una forma muy poco discreta (y rodeados por su familia y la mia) al verme "¡Cuanto has cambiado! Aunque sigues teniendo los ojazos de siempre ahora eres un lobito la mar de encantador". Lo que pasa es que los aspavientos que hacía mientras lo decía se encargaron de matar cualquier posibilidad. Y eso que según mi prima no me quitaba ojo.

Mi prima reclamó su parte de protagonismo cuando queriendo hacernos una foto a todos nos dejó claro que ella sí sigue la tradición de la ropa interior roja. Menos mal que la mesa era un poco alta y que sólo parecí darme cuenta yo que para algo estaba sentado a su lado, hice un "rolling eyes" como dirían los británicos nada más ver sus bragas de encaje y, no sé si por mi reacción o por la situación en sí, pero se empezó a reir de forma nerviosa mientras se afanaba en recolocarse el vestido. No contentos con eso a la mujer de mi primo se le había subido también el forro de la blusa y nos ofreció una preciosa panorama de su sujetador también rojo.

La cena no me gustó porque pusieron bacalao (uno de los pescados que menos me gustan) y el solomillo estaba requemado por fuera pero crudo por dentro y a mí me gusta la carne muy hecha.

Después de la cena el plan era fiesta con karaoke en casa de un amigo que vive en Aravaca pero antes pasé por casa para cambiarme de ropa y ponerme un polo de rayas, unos vaqueros y la trenka. El año pasado, cuando aún seguía en San Sebastián, el plan fue el mismo pero cambiando el karaoke por disfraces. Yo fui de mecánico, por si os lo preguntáis. Ah, y no canté esta vez pero si os sirve de consuelo casi me hago un Isadora Duncan cuando mi palestina se enredó con uno de los limoneros del jardín de mi amigo.


En la puerta del Sol
como el año que fue.
Otra vez el champagne,
y las uvas,
y el alquitrán,
de alfombra están.
Los petardos que borran sonidos de ayer,
y acaloran el ánimo
para aceptar que ya pasó uno más.

Y en el reloj de antaño,
como de año en año,
cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo,
cinco minutos antes de la cuenta atrás.

Marineros, soldados,
solteros, casados,
amantes, andantes
y alguno que otro cura despistao.
Entre gritos y pitos,
los españolitos enormes,
bajitos, hacemos por una vez,
algo a la vez.

Y en el reloj de antaño,
como de año en año,
cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo,
cinco minutos antes de la cuenta atrás.

Y aunque para las uvas hay algunos nuevos,
a los que ya no están echaremos de menos.
Y a ver si espabilamos los que estamos vivos
y en el año que viene nos reímos.

1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez.
Que la quinta es la una,
y la sexta es la dos,
y así el siete es tres.

Y decimos adiós.
Y pedimos a Dios
que en el año que viene,
a ver si en vez de un millón
pueden ser dos.

En la Puerta del Sol
como el año que fue.
Otra vez el champagne,
y las uvas,
y el alquitrán,
de alfombra están.

24 comentarios:

  1. jajaja aun me acuerdo cuando mi madre me compraba calzoncillos rojos para fin de año y yo siempre los hacía desaparecer en extrañas circuntancias... pero, ya hace años que la pobre mujer se dio por vencida y dejó de intentarlo... un abrazo!

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    1. Jajajajajaja, yo hacía lo mismo porque encima me los compraban con unos happy new year estampados que convertían en una anacronía el hecho de llevarlos en otras noches del año.

      Besos.

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  2. pues tal como lo cuentas esta muy interesante! Yo quede en casa, la cena fue sencilla pero rica, teniamos la intencion de ir a la playa en la mañana del 1ero, pero una niebla que parecia de Londres cubrio todo lima y nos arruinos los planes!!

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    1. Espero que al menos tuvieráis un plan B...

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  3. Yo calcetines grises con rayas rojas (si eso sirve).

    La carne también me gusta muy hecha. Si sangra y/o muerde, no, gracias.

    Y me encanta Mecano.

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    1. Yo ni eso, los míos eran de rombos grises y verdes.

      A mí también me encantan Mecano, son tan míticos...

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  5. Ohhhhhh

    Osea que también vas a karaokes (hemos ido con Munani un par de veces creo y él siempre se lleva los aplausos del pùblico, sobre todo cuando canta Rehab de Amy Winehouse). A mi me gusta cantar particularmente dos canciones Carreteras Mojadas (Christian Mayer) y Losing My religion.

    Ese lobo de ojos verdes... lo estoy imaginando, tal vez se le pueda encontrar en el bosque cuando se va visitar a la abuelita digo jajajaja (¿serà feroz o manso?)

    Saludos señor mecànico.

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    1. Yo canto lo que me echen, total, es imposible que me encuentre el 85% de lo que escucho en un karaoke jajajajajaja.

      Es más bien un lobo tsundere así que no creo que haya mucho peligro. :)

      ¡Saludos!

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  6. Jajajaja osea se hara el dificil e interesante solo al inicio, pero depues de suelta el pelaje jajajaja.

    :)

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    1. Jajajajajajaja, nah, en eso llevo el pelaje suelto siempre. Pero cuando tengo que sacar las garras las saco, lo único que no me gustan las discusiones ni los malos rollos. :)

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  7. A mi la carne en general no me gusta, soy más herbívoro, jeje, pero Mecano sí me gusta mucho también aunque a veces me den un poco de fatiga porque ¡se les ha oído tanto!...pero coincido con vosotros en que el fin de año pega más -el que pueda, claro- salir y no meterse a cocinar en casa, es lo que intentamos hacer desde media docena de años para acá...y el calzoncillo sí que me lo puse rojo, pero vela verde en el Whatsapp no tengo, jajajaja.
    Un abrazo.

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    1. Yo sí que soy muy de carne (aunque procuro comer variado).

      Mecano es que son el grupo español por antonomasia, aunque desde que echaron a Amaia Montero y cogieron a Leire La Oreja de Van Gogh se acercan peligrosamente a esa nomenclatura.

      Besos.

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  8. A diferencia de Nochebuena/Navidad, que me gustan y mucho, Nochevieja/Año Nuevo es una fiesta que no va demasiado conmigo. Eso de tener que estar de fiesta por obligación, porque la Tierra ha completado una vuelta alrededor del Sol, no lo termino de ver. Eso de tomarse la peores uvas del año, con piel de paquidermo... tampoco. Pero es lo que toca y se sobrelleva en casa, con la familia (y con el champagne) de la mejor manera posible... ¡Feliz 2014!

    Tal y como has hecho la narración, de funeraria o no, podrías para por un personaje de David Copperfield (de Dickens, el escritor, no del mago que vuela y salía con la Schiffer).

    ¡Una trenca! ¡Me encantan! La mía está desgastadísima y hace nada me tocó cambiarle las trabillas porque alguna ya estaba rota.

    ¡Suerte con los Reyes Magos!

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    1. A mí realmente ni Nochebuena, ni Navidad, ni Nochevieja ni nada, no me gustan mucho estas fechas. Como bien dices hay muchos días para salir de fiesta como para salir por obligación en esa noche. Ah, y no me gustan las uvas, de hecho este año he batido mi propio record y sólo me he comido dos.

      Jajajajaja, es que el momento Isadora Duncan es el final trágico que todo relato victoriano debe tener. :P Como te habrás dado cuenta ya, me gustan más cosas antiguas que modernas, pero mejor vintage o retro que steampunk que me parece una moda un tanto exagerada aunque tiene cosas que me gustan.

      Mi trenca para lo que me costó (me lo compré hace un par de años, cuando no se llevaban nada, por lo que me costó mucho encontrarla) más me vale que no se le caiga ni una trabilla ni le caiga ni una mota jajajajaja.

      Besos y que sean buenos los Reyes Magos. :)

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  9. Isadora... mira que eres diva :p

    Las trencas tienen sus fases Guadiana y encontrar una en Madrid es imposible. A mi me suele pasar querer comprar una cosa (para regalar o autorregalar). La cosa en cuestión no está de moda ese año y tal vez el siguiente tampoco. Pero hay... en unos años... ¡la invasión! Me pasó con los gorros de agua (hace mil años, antes del diluvio de Noé), la trenca (hace 8 años), los fruteros de pisos de porcelana o cristal (hace unos 3 años)... Uno es un adelantado para su tiempo, sobre todo saliendo del siglo XIX.

    ¡Felices Reyes!

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    1. Jajajajaja, totalmente, lo suyo sí que fue una muerte épica y no las de Juego de Tronos :P

      Yo creo que en Madrid y en cualquier ciudad como quieras algo que no esté de moda en ese momento vas a sudar sangre para encontrarlo.

      Besos, capitán leñador.

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  10. Eso de lobito de ojos de jade me recordo a como me decía MA.

    Pues bueno, las fiestas de diciembre siempre tienen sus altos y bajos.

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    1. Lo de los ojos de jade lo recordaba pero no lo de lobito jejeje.

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  11. Me niego a ponerme ropa interior roja porque es moda o superstición. Me niego a tomar las uvas, más que nada porque tomarlas tan deprisa y después de la cena sólo consiguen que me sienten mal. Y me niego a ponerme chaqueta y corbata como si fuese un uniforme oficial. Y es que parezco el grinch XD

    Eso sí, salir siempre, que soy un vampiro de la noche :)

    Lo de hacer un "Isadora Duncan" me ha llegado al alma jajaja

    Un beso (y sin muérdago)

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    1. Sabía que os iba a hacer reir a unos cuantos ese detalle jajajajaja.

      Besos (sin uvas).

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  12. Ains, mira, la catetada del Whattsapp no la conocía, por suerte, y lo del rojo... yo llevaba unos calzones fucsia... que no es lo mismo... ni era la intención... son los que tengo de serie. No sé, yo he dejado de hacer eso de los colores. Eso si, la nochevieja me he puesto mono no, lo siguiente, como es tradición en el pueblo, pero con su variante, claro, este año por pirmera vez, pajarita, el gorro lo he repetido y también por primera vez, barba... por petición de mis fans. En fin, que feliz entrada de año. A ver si nos vemos pronto.

    Bicos ricos

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    1. Suerte que tienes de que ninguno de tus contactos lleve la vela verde. Y espero por tu bien y por el de ojos de aguamarina que eso de que los calzoncillos fucsia los tengas de serie no sea literal jajajajaja.

      Bicos.

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  13. Toda mi ropa interior es celeste y no soy de esas cábalas por Año Nuevo. Tampoco soy mucho de carne pero cuando hay hambre todo entra jajaja ah! a mí sí me gusta el karaoke, hay que hacerlo un día, aunque sea por skype ^^ Un abrazo!

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