3 dic. 2016

La librería de las dagas voladoras

Hace algo más de un mes fui testigo de una conversación en el trabajo, estábamos algunos compañeros sentados en una mesa de la cafetería cuando alguien dijo que en apenas dos meses arrancaba el juicio de la familia de un ex-compañero contra mi lugar de trabajo. Al ver que era el único que no hablaba y ante las insistentes miradas que me dedicaban algunos compañeros les confesé que no sabía de lo que hablaban: para situaros, llevo en mi empresa desde junio de 2014 y esto pasó en diciembre del año anterior. Resulta que a un trabajador de mi empresa le estuvieron haciendo mobbing entre tres y se acabó suicidando en la fecha que indico más arriba, su padre y sus hijos denunciaron a la empresa, despidieron a dos de los culpables y hasta ahí. Esta conversación me hizo pensar algo que me pasó en un trabajo anterior.

Ya comenté una vez que nunca me hicieron bullying pese a que tenía todas las cartas para ello (llevaba gafas, era el eterno niño nuevo, cambiaba mucho de peso porque por aquel entonces mis problemas de azúcar estaban en su punto álgido, tenía fama de pijo y aunque era deportista tenía fama de empollón) pero sí que me intentaron hacer mobbing. Entonces trabajaba en una librería y ya llevaba un año allí cuando llegó nuevo el sobrino del dueño: era un chico que venía de otra ciudad en la que había tenido unos problemas tan gordos que se cerró las puertas laboralmente hablando en su pequeña ciudad y por mediación de sus padres puso rumbo a Málaga, donde vivía entonces, para trabajar en la librería de su tío.

Hasta entonces había muy buen ambiente en la librería: me convertí en uno de los favoritos del jefe y aunque no podía decir que fuera amigo de ninguno de mis compañeros había muy buen rollo. La llegada del sobrino fue como un huracán, no tenía ni puta idea sobre como trabajar ni ganas de aprender y pensaba que su relación de parentesco le daba patente de corso, incluso muchas veces no dudaba en poner contra las cuerdas a su tío, que era un buenazo, para hacernos saber que estaba en una posición superior.

Como me conozco perfectamente (y algunos de vosotros me conocéis ya como si me hubiérais parido) y no tengo filtro, porque suelto tanto lo bueno como lo malo tal cual me viene optaba por evitarle y era de los pocos que no le reían las gracias. Pronto se dio cuenta de que su tío confiaba mucho en mi y tras conseguir que echasen a otro compañero que también estaba muy unido a su tío decidió que su siguiente víctima sería yo.


Siempre me he dado cuenta de que alguien hablaba mal de mi sin necesidad de que nadie me contase nada por detalles muy tontos: se calla de repente o cambia de tema en cuanto apareces, sobreactúa mucho cada vez que te ve, como si fuera un yorkshire que ve llegar a su dueño o de repente deja de mirarte a la cara y te rehuye como si tus ojos le quemasen. No me hizo falta preguntarle a nadie porque un día lo pillé poniéndome a caldo en el baño, fue tan tonto de que me quedé parado en la puerta como cinco minutos escuchando como soltaba mierda sobre mi que ni una vaca con diarrea y cuando me cansé de escuchar solté la puerta, porque la estuve sujetando mientras escuchaba, para que hiciera ruido al cerrarse. Tuvo la poca vergüenza de que al girarse y verme salió huyendo como una rata y se tiró una semana entera estando lo más lejos de mi que podía. Un par de meses después lo volví a pillar hablando (mal, por supuesto) de mi y esta vez le corté diciendo que la propia vez me iba a poner a comer pipas.

Por otro lado su tío, consciente del mal ambiente que se empezaba a generar, vino un buen día diciendo que había leído algo sobre dinámicas que hacen algunas empresas  para favorecer las relaciones entre los trabajadores. Sobra decir que la dinámica fue un fracaso y sólo ahondó más los malos rollos ya existentes. La dinámica en cuestión consistía en que dijéramos por lo menos una cosa buena de cada compañero y estaba hecha de tal modo que si me tocaba escuchar lo que tenían que decir mis compañeros me ponía en el centro del círculo que hacían los demás mientras todos decían cosas de mi. Cuando su sobrino aprovechó para hacerme la pelota (además fui de los primeros en ponerse en el centro) de una forma repugnante solté una carcajada y le contesté "al menos eres consecuente, para soltar mierda ya tienes el baño". Le llegó su turno de ponerse en el círculo y cuando mi turno de decir algo bueno de él sólo dije que tenía un nombre muy bonito, su tío me miró extrañado y yo me encogí de hombros mientras hacía un gesto indicando que no tenía más que decir.

La gota que colmó el vaso llegó el día que una clienta de la librería se dejó una carpeta en la caja de una compañera. Al sobrino no le ocurrió otra cosa que esconder la carpeta en mi caja pero le salió el tiro por la culata porque al día siguiente llegué de los primeros y al ir a coger el taco de post-it noté un objeto plano y grande y al cogerlo apareció mágicamente la carpeta pérdida, el vigilante me vio a lo lejos con la carpeta en la mano y aprovechando que aún no habíamos abierto me hizo gestos para que me acercara y me enseñó en su ordenador las imágenes que mostraban al sobrinísimo escondiendo la carpeta en mi caja. Mi primer impulso era hacerle tragar la carpeta en cuanto llegase pero cuando por fin apareció le lancé la carpeta, se quedó muy extrañado mirándome mientras le dije silabeando mucho, como siempre que estoy enfadado, mientras Kylie Minogue comenzaba a sonar por el hilo musical:

-¡Que sea la última vez que intentas que me echen!
-Yo no he sido.
(Señalé la cámara que quedaba sobre su cabeza) -Por muy sobrino que seas si me caigo te aplasto porque sabes de sobra que una de las cosas que más valora tu tío es el trabajo bien hecho, y en eso te llevo muuuucha ventaja.
-Te lo estás inventando, estás paranoico.
-No me toques los cojones que me vas a acabar encontrando.

Esta conversación la escucharon algunos compañeros y por lo menos sirvió para unirme más a dos de los compañeros con los que mejor me llevaba, Noelia directamente dejó de dirigirle la palabra mientras que Rubén, que tenía muy buena relación también con él, se alejara paulatinamente de él. El resto de compañeros también le dejó de lado y a día de hoy sigo manteniendo la amistad tanto con Noelia como con Rubén. Unos cuantos meses después del incidente me fui de la librería porque me surgió otro trabajo y del sobrinísimo lo único que he sabido es que su tío lo acabó echando por problemas con algunos clientes.


Spinning around

I'm spinning around
Move out of my way
I know you're feelin' me 'cuz you like it like this
I'm breakin' it down
I'm not the same
I know you're feelin' me 'cuz you like it like this

Clearin' this house out of joy that I borrowed
From back in the day
Threw away my old clothes
Got myself a better wardrobe
I got something to say

I'm through with the past
Ain't no point in looking back
The future will be
And did I forget to mention that I found a new direction
And it leads back to me?

I'm spinning around
Move out of my way
I know you're feelin' me 'cuz you like it like this
I'm breakin' it down
I'm not the same
I know you're feelin' me 'cuz you like it

Mistakes that I made givin' me the strength
To really believe
And no matter how I take it
There's no way i'm gonna fake it 'cuz it's gotta be real

I've got nothin' left to hide
No reason left to fight
'Cuz the truth's given me a new freedom inside
Gettin' rid of my desire
Do you like what you see?

I'm spinning around
Move out of my way
I know you're feelin' me 'cuz you like it like this
I'm breakin' it down
I'm not the same
I know you're feelin' me 'cuz you like it like this

Ooh-oh baby, baby, baby
You know you like it like this
Ooh-oh baby, baby, baby
You know you like it like this
Ooh-oh baby, baby, baby

I'm spinning around
Move out of my way
I know you're feelin' me 'cuz you like it like this
I'm breakin' it down
I'm not the same
I know you're feelin' me 'cuz you like it like this

Oh, I'm not the same
You like it like this

22 comentarios:

  1. Con lo que me quedo de esta historia es con el hecho de que el tiempo pone a cada uno en su sitio: al final el sobrinísimo fue despedido. De lo cual me alegro, no obstante té diré que no es lo habitual cuando esas situaciones se producen. Y la canción, que te voy a decir, grande Kyle! Y grande ese disco!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Kylie, por dios, que me hace daño leer mi falta!

      Eliminar
    2. Supongo que el tío se estaba resistiendo a la evidencia y por eso tardó tanto en echarlo, de hecho me esperaba que si la situación hubiera ido a más el despedido hubiera sido yo. En cualquier caso lo veo de vez en cuando cuando bajo a Málaga y tengo que reconocer que es el mejor jefe que he tenido con diferencia.

      PD: No te puedes hacer una idea de lo que me he reído con tu cambio de sexo involuntario a la Minogue. ;)

      Eliminar
  2. Un tipo de carácter fuerte como el tuyo y que sabe llamar a las cosas por su nombre se puede imponer a esas ratitas dispuestas a "progresar" pisando cabezas. Has tenído también suerte de contar con colegas nobles, porque lo más peligroso en estos casos son los cómplices mal intensionados y los cobardes que no quieren comprometerse y que legitiman al hijoputa.
    Si las calumnias y las mentiras se materializaran tendríamos que vivir cuerpo a tierra para zafar de las dagas voladoras. :)
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es la que me sorprendió, no es la primera vez que me toca enfrentarme yo sólo a las ratas, como bien dices, porque nunca he querido meter a mi gente más cercana en mi problemas y porque en algunos casos, gente que me podría haber ayudado prefirió mirar para otro lado. ¡Es mucho más fácil eso que pasar a la acción!

      En cualquier caso me molesta mucho esa gente que apoya al hijoputa por miedo o por interés, esos son mucho peores que los que apoyan por convicción.

      Besos.

      Eliminar
  3. Vaya lamento esa experiencia. Pero creo que hiciste bien plantandole cara, seguramente el no se lo esperaba. Y bueno, yo personalmente hubiese enseñado ese vídeo a su tío. En fin...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo peor de estas situaciones es que siempre acabo pensando "Capeo bien el temporal porque soy un tío con carácter y sé defenderme pero esto le pasa a alguien más débil por así decirlo y lo destroza".

      No sólo no quería enseñarle el vídeo a su tío sino que también quise tenerlo al margen por el aprecio que aún le tengo pero me consta que ya se encargó el vigilante de que lo viera el vídeo.

      Abrazotes.

      Eliminar
    2. Efectivamente a mas de uno le destroza. Y se de casos donde ha sucedido eso. Abrazotes

      Eliminar
  4. ¡Pero qué vida más novelera! ¡Y hasta con alta tecnología!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja, si tuviera otro carácter sería bastante menos propenso a estas historias pero la mayoría de cosas que me pasan le pueden pasar a cualquiera.

      Eliminar
  5. ¡Ahhh, que buena la canción de Kylie!
    Pensando en la historia, creo que a la hora de la verdad la única gente de la que se habla positiva o negativamente y con la que se ceban las sabandijas como el sobrino del de la librería es la gente que de alguna manera se diferencia y destaca sobre el resto. Así que puedes sentirte contento porque el tío aquel no encontró entre todo el personal de la librería a nadie interesante con el que meterse salvo a ti...en cambio ¿ves?, la gente "neutra" como yo no solemos tener nunca esos problemas jeje. Que mi modo de vida es más cómodo, sí, pero al final pienso yo que hay que intentar vivir un poco más intentando ser nosotros mismos gustemos o no, aunque sea a costa de dejar de pasar desapercibidos.
    Un abrazo, y contento de reencontrarte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya, el síndrome de alta exposición, en mi caso cuando encuentro a alguien que destaca normalmente esa persona me inspira a ser mejor. De todas formas hay mucha gente neutra que tiene potencial para destacar pero como bien dices prefieren adoptar un perfil bajo para no llamar la atención.

      Ahora, con los que no puedo son con esos mediocres que en lugar de ir ellos hacia arriba pretenden tirar a los que les llevan ventaja.

      Abrazotes.

      Eliminar
  6. Yo pasé por una situación similar en mi antiguo trabajo. Este era amigo del gerente, llevaba más tiempo en la empresa que yo y estaba en una posición superior.

    Al final lo acabaron echando, pero a mí me costó una baja de 5 meses por ansiedades y dos años medicado con ansiolíticos y antidepresivos.

    A día de hoy, espero no cruzármelo nunca más en la vida, por mi bien y por el suyo.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Joder, sí que tuviste mala suerte en dar con gente así, piensa que al menos lo has superado y te va mejor.

      Abrazotes.

      Eliminar
  7. Joer, que fuerte. Una cosa que no soporto en los trabajos son los compañeros asquerosos como el que cuentas. Una cosa es tener un jefe tocacojones, y que bueno, muchas veces va con el cargo, pero compañeros que se supone que tienen que hacer piña al estar al mismo "nivel" qu tú sean así, es algo que nuuunca podré entender.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto, siempre he pensado que al ser compañeros no es obligatorio ser amigos (como se piensan algunos) pero eso no significa que no haya que tener una buena relación. A fin de cuentas pasamos muchas horas a la semana juntos. Como bien dices hay gente muy asquerosa por ahí...

      Abrazotes.

      Eliminar
  8. Hola Christian.
    La verdad es que el Mobbing es algo muy habitual, yo lo he sufrido en mis primeros años (en mi primer empleo) y me pasa como a ti: no me corto un pelo cuando sé que llevo razón. Al contrario que a ti, me consideraron problemático y a la primera de cambio me quitaron de en medio. Y no, la mayoría gente se pone del lado del más poderoso, suelen ser más manipuladores y más de reír la gracia. Es más piensan que siempre van a conseguir algún beneficio, si se alinean con él.
    Un abrazo
    Machi.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una auténtica putada lo que te pasó, encima que te defiendes te ponen de liante y adios.

      Me sorprendió mucho contar con el apoyo del vigilante, Rubén y Noelia. Rubén es el único con el que tenía cierta amistad pero pensaba que iba a mantenerse al margen. Esa fue la mayor sorpresa.

      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  9. Últimamente vengo usando con frecuencia un término " La mediocridad triunfa" . La cantidad de satrapas y gente toxica que se encuentra uno con bastante facilidad ,afortunadamente lo compensa la buenisima gente que hay.
    Algo bueno harías cuando el librero te sigue apreciando.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El librero aunque fuera el jefe no era tonto pero el que tenía la situación más complicada. Enseguida me cogió aprecio porque sabía que trabajaba bien y los clientes estaban contentos conmigo.

      Abrazotes.

      Eliminar
  10. Caray! si algo extraño en estos tres meses de paz que tengo... son los conflictos laborales! que tenia una gerente que le gustaba joder por deporte! y créeme podía llevarse la de Oro!!!
    Caray!! se nota que no aguantas pulgas!! quisiera mas gente como tu en mi chamba!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, no sé que decirte, la gente como yo siempre acabamos siendo los más impopulares pero no contar con el apoyo de algunas personas es más bien una liberación.

      Eliminar