14 abr. 2016

El libro de la selva II (El rey Julien)

La relación con Luis y Iñaki no es que enfriase no, es que estaba cubierta de permafrost. En cambio con casi todos los amigos de Luis tenía una muy buena relación, tanto que tres de ellos (Elías, Iván y Pedro) fueron a visitarme a San Sebastián en un par de ocasiones.

El caso es que la siguiente vez que me dejé caer por Madrid ya me había sacado el carnet de conducir y como, pese a no ser verano aún, hizo muy bueno ese puente de mayo Iván organizó una comida en la piscina (privada) del chalet de sus padres. Estábamos todos allí de risas cuando algunos se fueron a comprar hielo y bebidas y nos quedamos en la piscina Luis, Iñaki, Elías y yo. En un momento dado entré a la casa para hacer aguas menores pero nada más salir del baño, como la puerta que comunica el jardín trasero y la piscina con la cocina, estaba abierta escuché claramente a Iñaki pronunciar mi nombre, así que me quité las chanclas para no hacer ruido y escuché el siguiente extracto de conversación:

Luis: ¿Quien se cree el lémur este para pasar de mí?
Elías: Bueno, lémur, se te cae la baba con él. Además a mí los lémures me parecen unos bichos muy monos.
Luis: No me jodas, cuando echamos el polvo aquel le faltó tiempo para pirarse, pensaba que se iba a quedar a dormir, la verdad.
Iñaki: Ah, ¿pero habéis follado?
Luis: Sí, una vez pero no se ha vuelto a presentar la ocasión.
(Desde donde estoy no los veo pero casi que puedo escuchar como le cambia la cara a Iñaki)
Elías: ¿Pero qué te molesta exactamente?
Luis: Pues que quería que fuéramos pareja con el tiempo y nada, encima tengo a Adrián continuamente comiéndome la oreja para que nos hagamos novios porque dice que él es el tipo de tío que necesito. Además, ¿qué coño?, lo he traído yo y va y resulta que se lleva mejor con vosotros que conmigo. 

En ese momento volví al jardín con las chanclas todavía en la mano y mi mirada se cruzó con la de Elías, quien aprovechó para hacerme el gesto de un hachazo aprovechando que Luis y Iñaki se giraron para mirarme. Al poco llegaron los demás y alguien sugirió ver alguna peli aprovechando que se acabó nublando la tarde, Iván nos fue preguntando qué queríamos ver y cuando llegó mi turno aproveché para soltar un hachazo:

Yo: ¿Por qué no vemos Madagascar?
Iván: ¿Madagascar? No sabía que te gustase...
Yo: Y no me gustó pero salen lémures.
Luis: ¿Has estado poniendo la oreja?
Yo: No me ha hecho falta, se escuchaba todo desde la cocina.
Iván: ¿Qué pasa?
Luis: (mirándome de reojo) Que ha escuchado un trozo de conversación y se pensaba que lo estaba poniendo verde.
Iván: Hombre... como si fuera la primera vez.
Luis: (mirándome ya directamente) No irás a creerle, ¿no? Además, entiéndeme, cada vez que vienes me haces el vacío...
Yo: Déjalo, excusatio non petita, accusatio manifesta.

Finalmente acabamos viendo las dos de The Descent y nadie habló del tema. Cuando llegó la hora de irse me preguntó Luis si me llevaba y le enseñé las llaves del coche (del mío, se entiende).

Un par de días después me llamó Luis para decirme que quería contarme algo, que le esperase en la puerta del supermercado de al lado de casa de Adrián y a la hora acordada llegaron Iñaki y él, me subí al coche y fuimos a una heladería del centro. La conversación fue un tanto banal pero al menos no me aburrió estar con ellos esa tarde, ya al dejarme delante del edificio de Adrián me dijo Luis que aún no me fuera, que tenían algo que contarme: resulta que hacía unas semanas que habían follado Iñaki y él para ver si así me decidía de una vez por alguno de los dos. No me sentó mal porque tampoco quería tener nada con ellos pero les dije que si habían follado es porque querían, no por mi. Y ahí se quedó la conversación.

Esa noche había quedado con Elías e Iván y un par de amigos de la facultad de Iván. La noche estuvo muy bien pero la gente fue desapareciendo poco a poco como si de una novela de Agatha Christie se tratara (uno de los amigos de Iván desapareció sin decir nada, al otro le había llamado un follamigo e Iván ligó con un cubano) y cuando me di cuenta llevábamos un buen rato Elías y yo de risas en un local mientras bailábamos. Salimos para otro local pero por el camino se lanzó a besarme Elías y acabamos en un callejón Elías de rodillas comiéndome la polla. Cuando estuve a punto de correrme le avisé pero me dijo que le daba igual y me corrí en su boca. Lo escupió y pasamos del siguiente local porque pusimos rumbo a su casa.

Cuando llegamos llegaba también su compañera de piso, que también iba acompañada (al parecer esa noche ligó hasta el apuntador) y nos encerramos en el cuarto de Elías. Por el camino había llamado a Adrián para decirle que me iba a quedar en casa de Elías y por lo que podíamos estar sin estar pendientes del reloj ni de que se me hiciera tarde o no. Le eché un par de polvos y nos quedamos dormidos y aunque Adrián me dijo que llegase a la hora que quisiera nos despertamos medianamente pronto y puse rumbo a su casa. Adrián no me preguntó nada pero sí que me dijo que se iba a poner bueno Luis si se enteraba y le dije que se podía poner como quisiera porque no iba a pasar nada, durante la noche me dijo Elías que qué pasaría y le dije que por mi no se preocupase pero que si le decía algo Luis que me echase la culpa.

Ese día apareció Luis porque se iba a su pueblo y quería despedirse y mientras dábamos una vuelta por el barrio de Adrián me preguntó qué había hecho esos días y sin dar muchos rodeos le dije que había estado viendo a gente, descansando y que me había acostado con Elías. Me miró muy serio y le contesté que no había sido planeado pero que había surgido sin más y que como no había hecho nada malo no tenía problemas en contárselo. No volví a ver a Luis, tampoco a Iñaki.

De Luis me enteré de que estuvo de juicios porque le pillaron hackeando el correo de un ligue suyo y su empresa lo despidió, además como tenía que pagarle un dineral a su ligue por perder el juicio los padres le dijeron que le pagaban la multa si volvía al pueblo y se quedaba allí. A Iñaki me lo encontré el año pasado, iba con mi abuela y mi prima a comer al restaurante de un hotel del centro y resulta que Iñaki era el recepcionista del hotel, como en ese momento no había nadie Iñaki se escondió detrás del mostrador nada más verme y le dije a mi abuela y mi prima que fueran al restaurante porque quería preguntarle algo al recepcionista. Me asomé donde estaba escondido y le pregunté si no éramos ya mayorcitos como para escondiéndonos de alguien que no queremos ver y me fui al restaurante intentando no sonreir.



Mama called about the paper turns out they wrote about me
Now my broken heart's the only thing that's broke about me
So many people should have seen what we got going on
I only wanna put my heart and my life in songs
Writing about the pain I felt with my daddy gone
About the emptiness I felt when I sat alone
About the happiness i feel when I sing it loud
He should have heard the noise we made with the happy crowd
Did my grandaddy know he taught me what a poem was
How you can use a sentence or just a simple pause
What will I say when my kids ask me who my daddy was
I thought about it for a while and I'm at a loss
Knowing that I'm gonna live my whole life without him
I found out a lot of things I never knew about him
All I know is that I'll never really be alone
Cause we gotta lot of love and a happy home

Magazines are writing stuff but I don't ever read them
Some of the folks I used to know would see and start believing
That I would pass them by on streets and never reach to greet them
I still remember folks even though I rarely meet them
Don't you know I miss the times when we used to hang
Before twenty deep depended on a single man
Before a single heart was broken by a single blow
Before all our careers depended on a single show
I grew up with a lot of love in a happy home
Now I got a lot of cash and I'm on a road
I realize privacy's becoming difficult
It's all right now but what about when I'm old
I know my good friends now they'll last
The same ones that stood by me when my daddy past
All I know is that we'll never really be alone
Cause we got a lot of love and a happy home

I write a lot of songs will anybody ever read them
You hear them on the radio but will you really read them
Why do we have our idols and why do we wanna be them
After we see them on TV we really wanna meet them
Don't you think they miss the time when they used to hang
Before a fan base depended on a single man
Before a single heart was broken by a single show
Who's gonna stand who's gonna fall I really wanna know
I grew up with a lot of love in a happy home
My daddy use to play me vinyl but now daddy's gone
I used to practice with my mommy on the piano
I still get nervous every time I know she's at a show
Now my family comes first before everyone
I had the perfect dad I wanna be the perfect son
Though I really feel sometimes I am on my own
I know I got a lot of love and a happy home

11 comentarios:

  1. joder, menuda historia lo tiene todo incluida la trama de hackers jejeje

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    1. Calla calla, que cuando me enteré lo primero que pensé era si no me habría hackeado a mi también... Incluso le llevé el portátil a un informático.

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  2. Pues a mí me da algo de lástima Luis, la verdad. Si te haces amigo de él y te acuestas no sólo con él sino con dos amigos más suyos...pues qué quieres que te diga.
    Y más si es como yo, de los que se cuelga fácilmente de los tíos.
    De tu post me ha encantado la frase "le eché un par de polvos y nos quedamos dormidos", todo un fucker sí señor, jeje.

    Un abrazo.

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    1. Estábamos en un punto muerto, de hecho no es que me arrepienta de haberme acostado con Luis e Iñaki pero si no lo hubiera hecho mejor que mejor. En cambio no me arrepiento nada de lo de Elías, a día de hoy sigue siendo un buen amigo.

      Al final con la tontería voy a quedar como un multifucker jajaja.

      Abrazotes.

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  3. Bueno-bueno, yo me he partido muchísimo la caja con el momento piscina, primero con lo de "quien se ha creído que es el lemur este" (pero criatura, que imagen mental tuya tan rarísima me estoy haciendo, jajaja) y luego tú con lo de "¿y porqué no vemos Madagascar?" ya fue el despiporre, jajajaja. Mira que fino anduvo ahí el Luis diciendo "tú has escuchado la conversación", que tío, como siguió el hilo "madagascar...lemures...¡Christian!"
    También he flipado con el argumento ese de Luis de "es que Iñaki y yo hemos follado para ver si te decides por alguno de los dos",eso es absolutamente internacional: que pasa, ¿que así si no te decidías por ninguno podían decir "que nos quiten lo bailao"? ¿En plan "vamos a echar un polvo así si no se decide por ninguno por lo menos no nos quedamos con las ganas"?
    En fin, que trajín de vida sexual muchacho, en comparación contigo la mía está a la altura de las aventuras de Caperucita en el convento de las monjas, pero vaya, me lo paso muy bien leyéndote.
    La selección musical del día una vez es más desconocida para mi pero me ha gustado escucharla de fondo mientras te leía...
    Abrazos, ¡y buena semana!

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    1. Claro, es que Luis estuvo tan agudo que se acabó pillando los dedos pero vamos, eso de que han follado para ver si me decido... ¡Ejem! Si querían echar un polvo a mí que no me metan.

      Abrazotes.

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  4. Me ha encantado el final, Christian, es que aunque llevemos poco hablando puedo imaginar perfectamente la situación tuya buscándole detrás de la recepción y diciéndole si es que no somos ya mayorcitos... Vaya par Luis e Iñaki, si está claro que hay gente para todo. Coincido con Pablo más arriba en sentir cierta lástima por Luis, en el sentido de que trae alguien nuevo a su grupo (tu) y los acabas conquistando a todos ;)

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    1. A ver, es que precisamente lo vi porque miró nervioso hacia la puerta y se agachó tras el mostrador para que no lo viera. Si es que ya me vas conociendo un poco.

      Yo fui el primer sorprendido con sus amigos porque normalmente la gente cuando eres nuevo es agradable pero van piano piano pero ellos me acogieron muy bien enseguida, tanto que cuando Luis tuvo el juicio le dieron la espalda casi todos (justo con los que tengo relación desde entonces).

      Abrazotes.

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  5. Qué buen final de la historia ¡y pensar que me la he perdido hasta hoy! Menos mal que esta vez con Elías los polvos fueron satisfactorios.
    A mí los lémures me parecen precioso y muy simpáticos pero el tal Luis todo lo contrario.
    Al igual que unangel me río contigo porque tienes yb sentido del humor muy particular jajajja
    El maldito Blogger no me avisa nunca de comentarios ni nada. Y eso que tengo enlazado tu blog con el mío.
    En fin, estaré más al loro.
    Besotes

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    1. No te preocupes, Blogger no sólo putea a los de fuera sino también a los propios usuarios de Blogger.

      El caso es que Luis pensaba que me iba a molestar lo de lémur pero supe sacarle punta a la situación. Jajajaja, lo del sentido del humor me lo dicen siempre pero en la misma medida que hay gente como vosotros que os hace gracia hay gente que se toma todo lo que digo a la tremenda.

      Abrazotes.

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  6. Madre mía, eso es poder de atracción y lo demás tonterías, jajaja.

    Un saludo.

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